Domingo 25 de octubre de 2026, a las 10:00: esa es la fecha fijada para la presentación de una instalación en el Orquidario de Estepona, en la que la música nace de la actividad eléctrica de las orquídeas. Las plantas serán las primeras en generar música e imagen en tiempo real a partir de esa actividad. El calendario arranca con ese acto y tiene como siguiente paso la incorporación de más ejemplares y de instrumentos virtuales.
El proyecto se ha desarrollado en tres fases. La primera es la medición: las orquídeas no emiten sonidos ni hablan, pero generan actividad eléctrica que se registra con sensores creados por Molino Lab, espacio de experimentación artística de Sancti-Spíritus, en Salamanca. La segunda es la digitalización en 3D de seis ejemplares, con escaneado, limpieza de mallas, optimización y texturizado. La tercera es la traducción audiovisual de los biodatos. Las mediciones se llaman biodatos, y el sistema las convierte en experiencias audiovisuales. Según el proyecto, esas experiencias se aplicaron antes a plantas, árboles y hongos, y ahora llegan por primera vez a las orquídeas.
Antes de cada funcionamiento, el sistema requiere una calibración inicial. Cada ejemplar, cada entorno y cada momento del día pueden alterar la señal, por lo que la calibración debe ajustarse caso por caso. Una vez en marcha, cada orquídea está conectada a una unidad de biodatos propia. Sus señales llegan a un motor audiovisual que las convierte en altura, dinámica, timbre, densidad y ritmo. Cada planta alimenta un instrumento virtual propio, y el conjunto forma una banda sonora que cambia de forma continua y no se repite de manera exacta.
La mezcla se diseña para el espacio del Orquidario, de modo que la música acompañe el jardín y no lo domine. En la parte visual, la pantalla central reproduce secuencias de especies digitalizadas y nubes de puntos que se mueven con los impulsos de las plantas. La imagen interpreta esos datos sin reproducirlos de forma literal, y las orquídeas siguen siendo en todo momento las protagonistas de la escena.
Manuel Lucas, curator del Orquidario de Estepona, presenta el objetivo a medio plazo: «Vamos a contar con una instalación permanente donde los visitantes podrán escuchar la música que generan las distintas especies de orquídeas». Fernando Fernández, responsable de Molino Lab, sostiene que el proyecto irá creciendo a medida que se conozca mejor cada especie: «Es un proyecto que va a ir creciendo también en base al conocimiento y al desarrollo de las especies». Para su equipo, además, el reto con orquídeas es nuevo: «Se convierte en un nuevo reto para nosotros, al igual que un grado de expectación, al ser las orquídeas una planta muy representativa».
El cierre de la presentación queda fijado: domingo 25 de octubre, a las 10:00, en el Orquidario de Estepona.
Según el calendario del proyecto, la presentación del domingo es el punto de partida de una instalación permanente. Las gemelas digitales forman el archivo de floraciones que el proyecto propone reutilizar en materiales educativos o en exposiciones, mientras el sistema de biodatos sigue ampliándose con más ejemplares e instrumentos virtuales.
Para el proyecto, el sistema puede aplicarse a distintas especies, y el equipo sigue ampliando sus instrumentos virtuales a medida que se incorporan ejemplares. La hora de inicio prevista es las 10:00.

