El Ingreso Mínimo Vital llega en diciembre a 250.832 hogares en Andalucía donde viven 779.098 personas, con una cuantía media de 458,38 euros mensuales por hogar. Del total de beneficiarios, el 39,4% son niños, niñas y adolescentes, en concreto 307.715 menores. La nómina del mes asciende a 122,28 millones de euros.
El número de beneficiarios registra un crecimiento del 17,59% respecto al año anterior, con 116.571 personas más que en diciembre de 2024, cuando la cifra era de 662.527. Las prestaciones en alta se revalorizarán un 11,4% en 2026, según el Real Decreto-ley que incluye la revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social, de Clases Pasivas del Estado y de otras prestaciones públicas para 2026.
La prestación presenta un marcado perfil femenino. El 73% de los titulares son mujeres, 184.784 personas, mientras que el 53,1% de los beneficiarios son mujeres, 413.794 personas. Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido a más de un millón de personas en Andalucía, 1.074.083, de los que 452.830 son niños, niñas y adolescentes.
En diciembre, más de dos tercios de las familias cubiertas por el IMV conviven con menores de edad, 179.476 hogares que representan el 71,5% del total. De estas familias, 38.446 son hogares monoparentales.
El Complemento de Ayuda para la Infancia alcanza en diciembre a 185.030 hogares, con una ayuda media de 68,91 euros por menor. La prestación establece cuantías según la edad: 115 euros mensuales para menores de 0 a 3 años, 80,5 euros entre 3 y 6 años, y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
El Complemento de Ayuda para la Infancia puede percibirse de manera independiente al IMV, con umbrales de renta más amplios. Una familia de dos adultos y dos menores con ingresos de hasta 3.755 euros mensuales puede solicitarlo, ampliando el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
La media de edad de los beneficiarios del IMV es de 44,23 años. Pueden solicitarlo personas mayores de 18 años o menores emancipados con hijos o hijas a cargo. El período de vida independiente para los jóvenes menores de 30 años se ha reducido de 3 a 2 años.
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad, puesta en marcha hace más de cinco años. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia.
Para solicitar el IMV es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La persona solicitante y el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral. El nuevo sistema de doble revisión de ingresos permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Desde mayo, los beneficiarios conocen si su prestación se incrementará, se reducirá o se extinguirá en función de los ingresos del año anterior.

