Los establecimientos hoteleros de Marbella contabilizaron en febrero de 2026 un total de 2.990 personas ocupadas, la cifra más alta registrada en ese mes desde que el INE lleva el registro de este indicador. El dato supone un incremento del 7,5% respecto a las 2.781 personas empleadas en febrero de 2025, lo que consolida una tendencia de crecimiento del empleo hotelero en un mes que históricamente concentra menor actividad que los meses de temporada alta.
El precio medio por habitación superó los 136 euros en febrero, un 6,1% más que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el ingreso por habitación disponible —RevPar, indicador que combina precio y ocupación— se situó en torno a los 70 euros, por debajo de los 71,17 euros registrados en febrero de 2025. La diferencia entre ambos datos refleja que la subida de tarifa no fue suficiente para compensar la caída en el nivel de ocupación: a mayor precio por habitación ocupada, pero con menos habitaciones vendidas, el rendimiento global por habitación disponible retrocedió ligeramente respecto al año anterior.
La ocupación media hotelera se situó en el 51,4%, con 31.909 viajeros y 91.631 pernoctaciones, ambas cifras por debajo de los registros de febrero de 2025. La Dirección General de Turismo atribuye este descenso a tres factores externos: una climatología especialmente adversa con un número elevado de días de lluvia durante el mes, la situación geopolítica internacional y dificultades en la conectividad ferroviaria. La concurrencia de estos tres elementos en un mismo mes explica, según el área municipal de turismo, que los indicadores de volumen hayan cedido respecto al año anterior pese al comportamiento positivo del empleo y del precio medio.
La estancia media se amplió a 2,87 días, frente a los 2,57 del mismo periodo de 2025, lo que representa un crecimiento del 11,7%. Este dato indica que los viajeros que sí se desplazaron a Marbella en febrero prolongaron su estancia de forma significativa respecto al año anterior, lo que contribuyó a sostener el volumen de pernoctaciones pese a la menor afluencia de viajeros.

