La Agencia Pública de Puertos de Andalucía ha publicado en el BOJA la licitación para la ocupación, explotación y gestión de la zona náutico-recreativa del Puerto de Estepona. La concesión demanial se otorgará por un periodo inicial de 30 años, ampliable hasta 35 años en función de la inversión, que parte de un mínimo de 10 millones de euros. El plazo para presentar ofertas electrónicas finaliza el 15 de septiembre de 2026 a las 13:00 horas. La documentación puede consultarse en el BOJA y en la web de la APPA.
El período de concesión aumentará un año adicional por cada millón de euros que supere la inversión mínima establecida. Los trabajos previstos deberán completarse en un plazo máximo de seis años. El marco regulatorio se apoya en el Plan de Infraestructuras del Transporte y Movilidad de Andalucía 2021-2030 y en la Ruta Estratégica 2026-2030 del sistema portuario andaluz, buscando un modelo que incorpore la iniciativa privada.
El ámbito de actuación comprende 21.358 metros cuadrados de superficie terrestre y 35.978 de lámina de agua. Las infraestructuras existentes incluyen un muelle de ribera de 425 metros distribuido en siete alineaciones, cinco pantalanes en levante y tres en poniente. Actualmente dispone de 447 atraques (con esloras de seis a 35 metros) que ocupan 18.314,65 metros cuadrados, además de locales comerciales, torre de control, aseos, 272 plazas de aparcamiento (3.300 metros cuadrados), terrazas y espacios polivalentes.
El adjudicatario deberá depositar una garantía provisional de 200.000 euros y asumir una tasa de ocupación de 561.533 euros anuales (año 2026) más 163.843,63 euros por aprovechamiento especial, además del Impuesto de Bienes Inmuebles.
Los candidatos presentarán un proyecto básico (máximo 300 páginas) detallando actuaciones y presupuesto. El documento debe ajustarse a la delimitación de espacios y usos portuarios del 12 de enero de 2026 o proponer modificaciones no sustanciales. Las intervenciones incluirán rehabilitación de muelles, pantalanes y amarres, urbanización, gestión de residuos, energías renovables, depuración de aguas, digitalización e integración urbana.
Las restricciones establecidas impiden superar la edificabilidad actual, el techo construido, la superficie de terrazas y la altura de las construcciones existentes. La oferta náutico-recreativa exige como mínimo 140 atraques de hasta 10 metros de eslora (con opciones de 6, 7, 8 y 9 metros a tarifas diferenciadas), cifra reducible si se incorpora marina seca.
Las instalaciones obligatorias comprenden suministro de combustible, servicios para tripulaciones (aseos, vestuarios) y mejoras en accesibilidad y adaptación climática de pantalanes. Se otorgará valoración favorable a la sustitución de pantalanes fijos por flotantes.
La memoria de explotación especificará la planificación de servicios, un plan comercial orientado a optimizar la ocupación de amarres, el impulso de actividades náuticas y deportivas, y la maximización del uso comercial de espacios portuarios (tierra y agua). Incluirá un plan de movilidad sostenible para reducir el tráfico rodado interno y crear recorridos peatonales atractivos y accesibles compatibles con la oferta comercial, además de un plan medioambiental para garantizar instalaciones náutico-deportivas sostenibles y seguras.

